TEXTOS DE AMOR INDOCUMENTADO CINCO
COMPLEMENTO DIRECTO PARA DECIR EN SILENCIO
Todas hablan a la vez
Tumulto… tempestad
¡Oh Señor!
Sólo quise sonreír
Pero las rocas…
Pero las rocas
se untaron como bálsamo
en mi cabeza
Todas hablan a la vez
Las mujeres de mis hermanos
llevan garfios
otras únicamente
el resuelto miedo de los verdugos
Mi madre
que nunca dormirá en mi tienda de beduino
tejió para mí
una corona de espinas
Todas hablan a la vez
como si al cielo le pesara el gris
y la hiel…
y el vinagre
¡Lastre!
Un látigo de lastre astilla mi espalda
Mis pies
mis manos
han perdido la guerra
Algo en mi nombre
tiene el sentido mutilado
ORACIÓN PARA LEER EN LA ÚLTIMA CENA DE LA NAVIDAD
Señor:
no sé si el vino es un atajo hasta la Gloria
o si tuviste de discípulos doce pecadores
u otros santos
no me corresponde juzgar tus actos
ni levantar falsos testimonios
mucho menos asediar verdad alguna
no te voy a pedir que perdones a Ariel Sharon
ni a los Bush
sólo colócalos al lado de Hitler, de Amín
y enciende el fuego
Espero
no me sometas a la afrenta de estar con ellos
en la última cena
Señor
Este pliego de peticiones conflictivas
es para pedirte
que sientes en tu mesa
a la migrante ecuatoriana
con todo su ecuador adolorido
más a su esposo
brasero desempleado clandestino
a ellos,
ilegales hasta los tuétanos
- es decir hasta los hijos-
Permite en tu diestra
al hombre negro
apaleado en una calle neoyorquina
cuando reclamó seguro médico ,
asistencia
a él
a ese magnate harapiento
(no a los chicos de Wall Stree)
Dadles cabida:
a la muchacha que preguntó a sus tutores
cómo se explica la ecuación del capital
si se suma hambre con salario
o si se resta plustrabajo y plusvalor
Al viejo agricultor blanco arruinado
-que es color común en estos tiempos-
a él
que no entiende la relación tiempo ganancia
ni los axiomas perfectos del mercado
A la señora que ejerce de argonauta y guerrillera
en una estación de eterno retorno
A los fugados del mercado de esclavos y canela
A la pareja que vive a la intemperie
porque la hipoteca fue más ancha que el derecho
Al mejicano atravesado por la frontera
cuando la línea la corrieron a balazos
Al dominicano que nadó hasta Miami
soñando con ser estrella del beisbol
Al irlandés que llegó borracho al aeropuerto
Al chico que está enamorado de la profesora de dibujo
A mis vecinos pobres de cada mapa
Señor
para ellos multiplica los panes
los peces
las sillas
los cubiertos
y los poemas de Mario Benedetti
Amén