NACER DESDE LA SEMILLA, NACER DESDE EL PODER POPULAR
CARLOS MANUEL CADENAS abril 2010.
El poder es el ámbito de la fuerza que reproduce las condiciones sociales, también es el espacio para la transformación, todas y cada una de las acciones del ser social. Cada relación social, es una relación de poder. El poder, como proceso implica lucha, relación tensional y medición de fuerzas de las clases, entre ellas y en el interior de cada una, es una confrontación de diversos intereses que pugnan por la hegemonía unos, por la contra-hegemonía otros. Apropiarse de él supone un proceso de identificación de los intereses reales presentes en cada grupo disputantes.
Al modelo de poder del capitalismo se contrapone una visión del poder popular, circunscrita en la posibilidad que tiene el pueblo para asumir en sus manos la toma de decisiones y ejecución de las políticas que se corresponden con su vida. La construcción del poder popular, en diversos procesos históricos ha estado referida a la conjunción y relación de las fuerzas que constituyen el sujeto revolucionario en ámbitos geográficos y sociales determinados.
Son las fuerzas populares organizadas las que buscan construir el entramado de soporte de su acción, dándose cada vez mayor autonomía en la toma del control de su vida, haciendo en su práctica social formas de autogobierno consciente, de ahí que, es el pueblo quien decide, con respecto al poder establecido, la posibilidad de construcción alternativas que rompan la hegemonía del opresor, fomentando relaciones sociales de producción entre iguales, entre propietarios de la economía solidaria, tejido productivo capaz de dar respuesta sustentable a las necesidades que la población de las localidades tiene. Una infraestructura alternativa requiere de una superestructura lo más cercana al ser y a su historia.
DESDE LA SEMILLA
La residencia del poder:
Que hombres dominen a otros hombres, y es así como nace la diferenciación de los valores que unas clases dominen a otras, y es así como nace la idea de libertad que hombres se apropien de las cosas que necesitan para vivir, que les impongan una duración que no tienen, o que las asimilen por la fuerza —y tiene lugar el nacimiento de la lógica —. La relación de dominación tiene tanto de «relación» como el lugar en la que se ejerce tiene de no lugar. Por esto precisamente en cada momento de la historia, se convierte en un ritual; impone obligaciones y derechos; constituye cuidadosos procedimientos. Establece marcas, graba recuerdos en las cosas e incluso en los cuerpos; se hace contabilizadora de deudas. M FOUCAULT
Toda relación de poder es una relación entre grupos sociales que subyugan o resisten, los unos son propietarios del poder, los otros se plantan frente a él, se oponen y se plantean la construcción de otro poder. Es en el ámbito del poder donde se constituyen y se reproducen todas las relaciones sociales, tanto las privadas como las públicas.
Foucault (1973, pág. 123) plantea "el poder no es una institución, no es una estructura ni una fuerza de la que dispondrían algunos: es el nombre que se le da a una situación estratégica compleja en una sociedad dada”.
Tal complejidad recorre cada una de las relaciones sociales, incluyendo lo individual y lo colectivo, su expresión toma cuerpo en las acciones humanas, desde la familia hasta la comunidad. El poder es coextensivo al cuerpo social; no hay entre las mallas de su red playas de libertades elementales” por lo que el poder envuelve y subordina a cada uno y a todos, adicionalmente, ni se está exentó de los vínculos y afectación por el poder, ni se puede ser neutral sin convertirse en reproductor de la dominación o de la resistencia. Foucault (1973, pág. 123)
No es posible situarse al margen de ese espacio estratégico del poder, pues "no hay relaciones de poder sin resistencias, que estas son más reales y eficaces en cuanto se forman en el lugar exacto en que se ejercen las relaciones de poder" (Foucault, 1981, pág. 82).
Quienes padecen el ejercicio del poder pueden a su vez actuar y de hecho actúan como resistencia, esto no necesariamente implican su inserción en una estrategia orquestada para tal fin, tampoco son actos meramente accidentales o simplemente fortuitas, hay intencionalidad, allí donde hay manifestaciones del poder habrá resistencia al poder, o como lo describe Foucault, "actúa sobre sus acciones; una acción sobre la acción, sobre las acciones eventuales o actuales, presentes o futuras"
Walzer (1988, pág. 65) plantea "No puede haber una toma del poder si en el centro no hay nada que tomar. Si el poder se ejerce en innumerables puntos, entonces se le debe desafiar punto por punto". De ahí que cuando existan paradigmas contrapuestos lo que se orquesta es el enfrentamiento entre la fuerza de la tradición y la fuerza de lo emergente, obviamente, los que ostentan el poder de la dominación establecen la hegemonía y el control de la sociedad por intermedio del Estado.
El Estado, en tanto propiedad de clase, y manifestación tangible del poder, está al servicio de un grupo social determinado, en concordancia con esto, dicta cada prerrogativa, cada pauta, cada ley, impone los patrones culturales, comunicacionales, económicos, organiza las relaciones sociales y de producción, impone la educación, se legitima en la idea de sociedad que explicita en la cotidianidad de la vida, haciendo ver que las relaciones de dominación son naturales e inevitables, pues los grupos dominantes establecen un cuerpo de ficciones imprescindibles para el logro de la continuidad del poder.
A la luz de la visión de poder como expresión hegemónica de clases se plantea la categoría de PODER POPULAR, sin embargo, antes de profundizar en las matrices que fundamentan y hacen concreto este discurso veamos el siguiente esquema del poder:
- Superestructura poder político e ideológico leyes, justicia, ideas, costumbres, moral, forma de conocer)
PODER=
- Infraestructura poder económico relaciones de producción, propiedad de los medios de producción
Pues bien, el poder reside en algún lugar, se expresa como cuerpo en lo que Marx llama INFRAESTRUCTURA O BASE (la estructura económica de la sociedad) y SUPERESTRUCTURA (las instituciones jurídico-políticas, Estado, derecho, entre otros). Marx citado por Harnecker apunta: ...la estructura económica de la sociedad constituye en cada caso el fundamento real a partir del cual hay que explicar en última instancia toda la superestructura de las instituciones jurídicas y políticas así como los tipos de representación religiosa, filosófica y de otra naturaleza, de cada período histórico.
De la SUPERESTRUCTURA se derivan la estructura jurídico-política y la estructura ideológica, es decir, Estado y el derecho por un lado y las formas de la conciencia social, pero quien posee los medios de producción, es propietario de la INFRAESTRUCTURA en consecuencia tiene el poder económico y el control del Estado con todo su órganos: la violencia, la policía, los aparatos judiciales, los funcionarios. En resumen, quien sea propia de la infraestructura administra la superestructura.
La construcción desde la semilla: poder popular
Arblaster (1993, pág. 15) afirma: "en la raíz de todas las definiciones de democracia está la idea del poder popular (...) de una situación en que el poder y quizá también la autoridad descansan en el pueblo.
El acercamiento de Arblaster nos permite situar el poder popular en los confines de resolver cómo se realiza la ruptura con el establecimiento cultural capitalista, a este respecto Mazzeo (2005) sostiene: las prácticas que construyen poder popular son portadoras de una nueva institucionalidad que preanuncia las formas de la sociedad por venir. El poder popular es un poder para desactivar las potencias que objetivan, manipulan y explotan, un poder que le permite al pueblo disfrutar de sus acuerdos, de su cohesión, de su realización, en fin, un poder que le permite "vivir".
La reestructuración radical de la sociedad pasa por la reconstrucción de las relaciones sociales de producción, hacerlas horizontales rediseñando la propiedad privada de los medios de producción, de ahí que la ruptura del modelo capitalista imprima como necesidad, la participación popular directa en la construcción y resistencias desde una base organizada que se erija en contra-hegemonía.
Consideración de la construcción de la INFRAESTRUCTURA (base económica) para organizar el poder popular.
El poder popular tiene endosado la configuración de una economía liberadora, solidaria, social, una economía participativa que se justifica en la medida que se vincula a un proyecto integral para la construcción de una sociedad libre de la explotación del hombre por el hombre, en consecuencia una economía que promueva en cada dinámica, actos de liberación, de rompimiento de la opresión y con el régimen de propiedad de los medios de producción. Esto pasa por el tamiz de optimizar la producción, simplificar la distribución y racionalizar el consumo, asumiendo que:
“…estamos partiendo de la idea de que la economía social y participativa, no constituye en sí un modelo económico acabado que podría encerrarse dentro de lo que tradicionalmente se ha definido como economías solidarias o sociales, ni en sus formas institucionales más conocidas:… La economía social y participativa es, en primer lugar, y dentro del contexto socioeconómico específico a naciones periféricas a los centros mundiales de capital como la nuestra, aquella economía que se desarrolla precisamente sobre los márgenes de los grandes nudos de acumulación de capital”. Denis (2002)
Según, Bonillas y El Troudi (2004): “las formas de vida, de resistencia, de sobrevivencia de la población, pasan a ser temas de la agenda económica, estaríamos hablando, entonces, de una economía social y participativa, de una economía solidaria, que rescata el carácter humanista de cualquier campo disciplinar; sujetándolos a su incidencia en el centro de la actividad territorial: el hombre y su medio ambiente. Es decir, el interés en este desarrollo de la economía no está centrado en las formas mediante las cuales una minoría se apropia de la riqueza de las mayorías, sino en cómo estas últimas alcanzan mayores niveles de desarrollo autodeterminado que, imbricados a expresiones geoculturalmente pertinentes de felicidad y bienestar, se funden en nuevas lecturas de lo que implica una auténtica calidad de vida.”
En la construcción de la economía social el punto de inicio es lo local, a este respecto se confronta el modelo capitalista de crecimiento con una estrategia que promueva la participación del pueblo, aprovechando las organizaciones sociales comunitarias. Por tanto se trabaja con el desarrollo endógeno, que viene a ser, ante todo, una estrategia para la acción. Una estrategia que, basada en las propias identidades locales, las potencie para ponerlas en función de iniciativas de desarrollo, fortaleciendo sus capacidades organizativas, entre otras cosas, para lidiar con empresas y organizaciones externas, sin que éstas limiten sus potencialidades ni entorpezcan sus propios procesos de desarrollo, poniendo así a las comunidades locales y municipios en capacidad de liderar su propio proceso, aprovechando las ventajas de una relación sana con lo externo y para movilizar y fortalecer sus potenciales.
Dimensiones de la economía social vistas desde la estrategia de desarrollo endógeno:
- Dimensión económica:
- Caracterizada por un sistema específico de producción que consiente que los agentes económicos locales usen eficientemente los factores productivos y alcancen niveles de beneficios, permitiendo además, participar en el comercio justo de valores de uso.
- El establecimiento de un proceso de acumulación interno, sostenido por medio de las capacidades y recursos de los actores locales y basados en un proceso de aprovechamiento del espacio territorial de referencia. Es decir, la generación de producción local, desarrollada más sobre los procesos de internalización, que de las transferencias presupuestarias y de la cooperación internacional.
Dimensión cultural:
- Los actores económicos y sociales se integran con las ORGANIZACIONES LOCALES formando un sistema denso de relaciones que incorporan los valores de igualdad y propiedad social en el proceso de desarrollo de la economía solidaria local.
- Fortalecer una cultura DEL MICROESPACIO SOCIALISTA, que reconozca y exprese esas contradicciones.
DIMENSIÓN POLÍTICA:
- Se instrumenta mediante las iniciativas locales y que permite crear un entorno local que estimula la producción y favorece el desarrollo humano sostenible.
- Para evitar que el desarrollo local se ponga al servicio de la globalización, los agentes locales, públicos y privados, deberán construir un contenido positivo y una clara imagen política, del tipo de desarrollo que persiguen, desarrollando los principios básicos de una sociedad local alternativa a la globalización (EL SOCIALISMO COMO ALTERNATIVA DE SOCIEDAD).
- Esto necesariamente deberá ir acompañado de una práctica efectiva de participación ciudadana, tanto en la elección de las estrategias de futuro (planificación estratégica situacional) como en la toma de decisiones y en la gestión diaria. La reconstrucción desde lo local implica una “repolitización” y por lo tanto una “rehumanización” del desarrollo.
Existen, además, otras importantes dimensiones transversales del proceso, de ellas la equidad, en todas sus expresiones y manifestaciones, la dimensión ambiental del desarrollo y la dimensión poblacional o demográfica, son determinantes para una adecuada adaptación y adopción de una estrategia de de desarrollo que partiendo de lo endógeno promueva una economía social, que sustituya a la sociedad económica del capital.
Consideración de la construcción de la SUPERESTRUCTURA (base política) para organizar el poder popular
La construcción del poder popular es procesual, va naciendo mientras se transita hacia otra superestructura, convirtiéndose en alternativa y en poder alterno. Mario Roberto Santucho citado por Mazzeo (2005) apunta “En el curso de la situación revolucionaria nace y se desarrolla el poder dual, es decir que la disputa por el poder se manifiesta primero en el surgimiento de órganos y formas de poder revolucionario a nivel local y nacional, que coexisten en oposición con el poder burgués”
El PODER POPULAR insurgente se postula en tanto transición desde la organización social local, pues es intencionado dado que “el debilitamiento gradual del Estado (CAPITALISTA) resulta inconcebible sin una progresiva reducción y simplificación de sus tareas y su transferencia al cuerpo social, que se opera y se gobierna a sí mismo. Sugerir, sin embargo, que éste proceso de reducción y simplificación al nivel político puede ser cumplido gracias a la inmediata sustitución del Estado en sí por una forma política nueva libre de problemas, después de lo cual las únicas dificultades que quedan se refieren a cómo emancipar económicamente a la sociedad de la división del trabajo, es tomar atajos ideales hacia el futuro”. l Istvan Meszaro citado por Mazzeo.
Esta construcción toca todos los espacios civiles y políticos, recupera para el sujeto la posibilidad transformacional, adicionalmente es participativa pues “el poder popular se realiza desde abajo hacia arriba, en la dirección de la plena horizontalidad. Ello significa, en la dirección del pleno reconocimiento mutuo de los sujetos. Ello, como veíamos, no puede comenzar desde arriba, es decir, desde la situación del dominador. Necesariamente comienza desde abajo. El camino es el del siervo. Marx, pensando en una sociedad plenamente industrial, dice desde el proletariado. Ello conlleva la necesidad de que dicha horizontalidad se construya en el camino… es, al mismo tiempo, creación del sujeto colectivo y de los sujetos individuales que componen el colectivo, es ya la sociedad socialista en camino. La vamos construyendo al mismo tiempo que avanzamos. El hombre nuevo, la mujer nueva están naciendo.”. Rubén Dri (2005)
Son los movimientos sociales, la fuerza activa de la transformación, los constructores de la contra-cultura que rompa con la organización cotidiana de prácticas de dominación, con la familia burguesa, con la escuela totalitaria, con los medios de comunicación que adocenan al individuo, con las instituciones y la organización burocrática del espacio y el tiempo; con la generación de hábitos, conjunto de disposiciones, esquemas de percepción, comprensión y acción, que determina y son determinantes de cara a las condiciones de producción y reproducción capitalista.
Es mediante la acción contracultural de los movimientos sociales que se produce colectivamente una matriz generadora de comportamientos, actitudes, valores, códigos de lenguajes, hábitos y relaciones sociales en la que ya no se reproducen las relaciones de dominación-dependencia vigentes en la sociedad capitalista. Los movimientos populares, ASUMIÉNDOSE COMO sujetos colectivos portadores del poder popular, educan y se auto-educan, en la creación de las condiciones para que los sectores populares, se constituyan en sujetos del poder a nivel político, económico y cultural.
Para construir el poder popular es necesario nacer desde la semilla como infraestructura económica social que, avance en el establecimiento de un modelo fértil para la vida, que centre al ser humano productivo en relaciones sociales de igualdad. Deriva de la economía solidaria la propiedad social de los medios de producción, desplegando la acción participativa de los colectivos en la comunidad local, usando una estrategia de desarrollo endógeno.
El poder popular nace como un proceso de empoderamiento, de parte de los movimientos sociales, del Estado naciente que sustituye paulatinamente al Estado capitalista. En consecuencia, la superestructura que emana de la soberanía popular conduce al autogobierno de las comunidades y se corresponde a la infraestructura económica solidaria, labrada por los colectivos orgánicos que impulsan la hegemonía de los pueblos.
BIBLIOGRAFÍA
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DENIS ROÑAND (2002) La ratio productiva. Papel de trabajo mimeografiado
BONILLA LUIS Y EL TROUDI HAIMAN: Introducción a la Educación en Economía Social y Popular. Ediciones Gato Negro. 1era edición Caracas. 2004,
ACHA OMAR, DRI, CAMPIONE y OTROS: Reflexiones sobre el poder popular, Editoria el Colectivo, Colección Realismo y Utopía. Buenos Aires. 2007.
RUBEN DRI. www.almargen.com.ar › Entrevistas